Innato vs. Aprendido

   Es frecuente que utilicemos frases como “me sale de dentro”, “mi hijo ha heredado ese comportamiento”, “no puedo hacer nada para cambiarlo”, etc. Hay que tener en cuenta que los problemas que tienen las personas son en la mayoría de las ocasiones problemas conductuales. Esto no se refiere exclusivamente a las acciones que llevamos a cabo, pues el término “conducta” en psicología es más amplio que el término popular o cotidiano. En este sentido, la conducta se puede entender como el conjunto de vida humana y/o animal. Y prácticamente todo ese conjunto es aprendido: la persona no nace con un conjunto de comportamientos, sino que los va desarrollando en virtud de sus propias experiencias (historia de aprendizaje).

Existen pocas interacciones no aprendidas (con las que nacemos) y aquí no sólo nos referimos al tipo de respuestas, sino a la situación que hace que esas respuestas se den (ej.: una persona puede entender perfectamente que después de un partido de fútbol se encuentre más o menos cansado, ahogado, etc. pero es posible que no entienda que estando en la cama, sin hacer ningún esfuerzo, tenga las mismas sensaciones molestas). Es decir, aunque la respuesta sea la misma, si la situación cambia, podemos hacer interpretaciones diferentes.

Por otra parte, cualquier elemento del complejo estimular (cualquier estímulo) que se presente cuando se da una respuesta determinada (ej.: una respuesta de ansiedad) se puede condicionar o asociar a dicha respuesta (ej.: si estamos sintiendo náuseas y en ese momento verbalizamos “me estoy poniendo muy mal”, posteriormente, pensar que estamos mal nos podrá elicitar respuestas emocionales o fisiológicas similares, dado que los pensamientos también se asocian con las respuestas que estemos teniendo en ese momento). Lógicamente, esta asociación depende de muchos factores (intensidad del episodio, frecuencia de episodios similares, etc.). Otros elementos del medio no se condicionan porque directamente no los asociamos. Y los mecanismos de aprendizaje que permiten todo esto son los de condicionamiento clásico y operante.

Por lo que es cierto que todos nacemos con ciertas predisposiciones o reflejos innatos no aprendidos (ej.: la respiración, el instinto de comer) que nos ayudan a sobrevivir. Pero eso no quiere decir que sean inmodificables, pues de hecho pueden cambiarse por mecanismos de aprendizaje (ej.: cuando los niños son bebés lloran por muchas razones -porque tienen hambre, quieren que los cojan, etc.-, por lo que van aprendiendo a “utilizar” ese llanto al lograr ciertas cosas con él). Aquí os dejo un vídeo que ilustra muy bien cómo el aprendizaje puede modificar el comportamiento incluso de un animal ante uno de los instintos más básicos:

Por lo que a partir de dichas predisposiciones o reflejos, el resto del camino es aprendido. O lo que es lo mismo, la mayoría de nuestros comportamientos (ej.: nuestros miedos, ser ordenados o desordenados, nuestra manera de hablar, de interactuar con los demás, etc.) son aprendidos. Y todo comportamiento es aprendido en virtud de la relación entre la persona con su entorno, es decir, en virtud de sus propias experiencias o historia de aprendizaje (teniendo en cuenta que no podemos aislar a la persona del medio donde vive). Además, el proceso de aprendizaje es constante (no acaba nunca).

Por lo que es cierto que pueden existir ciertas condiciones o características innatas, pero aquello que llaman “personalidad” se construye o aprende a partir de las experiencias que uno va teniendo con su entorno a lo largo de su historia de aprendizaje. Y los procesos de condicionamiento ocurren tanto para lo “bueno” como para lo “malo”, de ahí que la conducta desadaptativa o problemática se adquiera por los mismos mecanismos que la conducta adaptativa o no problemática. Por eso a los psicólogos nos gusta decir que cualquier cambio es, a priori, posible.

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5 comentarios en “Innato vs. Aprendido

  1. Buenas!

    He encontrado este blog por una curiosa casualidad, y la verdad… Estoy encantado con los contenidos expuestos, que son similares o por lo menos de la misma familia de los que yo trato.
    Además, estás usando el tema Twenty Ten, que me trae muchos recuerdos por ser el tema que mantuve durante más de un año hasta que decidí dar el salto al Twenty Eleven…

    Quisiera preguntarte qué opinas acerca de interpretar lo que expones como una fenomenología ligada al concepto de la teoría de la información… Es decir, como una serie de sucesos -fenómenos- que nos ocurren en el contínuo y ante los cuales reaccionamos a través de la información que percibimos y aquella de la que ya disponemos.

    Encantado de saludar!

    • Gracias Kheldar por tu interés y tu comentario. En relación a lo que expones, si te he entendido bien, yo diría que efectivamente el comportamiento humano es <> entre él y su entorno, por lo que constantemente estamos sometidos a la influencia de diversos estímulos, ante los que reaccionamos de manera más o menos automática (con conductas respondientes u operantes) y en base a nuestra historia de aprendizaje (qué respuestas o conductas nos han sido más útiles en el pasado y, por ende, son más probables que se mantengan en el futuro). Por supuesto, hay situaciones que nos encontramos por primera vez y las respuestas que nos sirvieron son las que se mantendrán con más probabilidad, mientras que las que no sirvieron o incluso nos acarrearon consecuencias negativas, no se mantienen. Y si una misma secuencia la repetimos muchas veces llega un momento en que la automatizamos (nos sale “natural” o, como dicen algunos, “de dentro”, casi sin pensarlo), por efecto de un sobre-aprendizaje. No sé qué opinas o qué te parece mi argumento y si he contestado a tu pregunta (si no es así, házmelo saber por favor, pues estaré encantada de responderte las veces que haga falta, ya que el tema me entusiasma). Un saludo para ti también y gracias.

  2. Buenas tardes! Paso de nuevo por aquí. 🙂

    Me has contestado de mil amores y se nota que te apasiona el tema… Así que vamos a tratarlo un poquito, si no tienes inconveniente.

    En tu respuesta me has mencionado que como sospechaba a veces operamos por una especie de capacidad heurística… También explicaría por qué una persona actuaría reiteradamente con violencia si eso le ha servido en el pasado para conseguir todo lo que quiere.

    Te comunico que, en mi opinión… Las situaciones, aunque similares, difieren bastante unas de otras. Por mi parte procuro que si algo en el pasado me ha ayudado, al menos lo recuerdo y lo guardo en un rinconcito de mi memoria… Pero no me gusta hacer siempre lo mismo. Ya lo decía Einstein, que la definición de la locura es hacer siempre lo mismo esperando resultados distintos.

    Y me encanta que hayas mencionado lo del aprendizaje… Al fin y al cabo, es el aprendizaje y la capacidad para gestionar un aprendizaje por medios propios lo que hace a una persona gran parte de lo que es. Lo que se busca por sí mismo define tanto a la persona como su manera de resolver las situaciones.

    Espero haber alimentado tu curiosidad innata -o aprendida- con esto… Abrazos!

  3. Siento haber tardado en responder, Kheldar, pero he estado algo ocupada con asuntos de trabajo. Efectivamente, el tema me encanta, así que no tengo ningún inconveniente en tratarlo.

    Con respecto a los “atajos cognitivos” o “heurísticos”, cabe decir que precisamente se mantienen por sernos útiles en muchas ocasiones (ej.: si veo en un cine que todo el mundo está distribuido en dos filas, lo que piensa uno más rápidamente es que sólo hay dos taquillas abiertas y entonces no perdemos tiempo desplazándonos hasta las mismas para comprobarlo). Por un principio de economía, necesitamos “ahorrar” y esto nos permite invertir menos recursos (cognitivos, tiempo, esfuerzo, etc.) a la hora de tomar una decisión o llevar a cabo una acción. El problema es cuando la persona se guía SÓLAMENTE o SIEMPRE en base a esos heurísticos, sin capacidad crítica, pues entonces puede cometer muchos errores (siguiendo con el ejemplo: en muchas ocasiones la gente no se da cuenta, se deja llevar “por la mayoría”, etc. y a veces nos es muy útil no dejarnos llevar por “la intuición” -en alguna ocasión os habrá pasado que la gente no se daba cuenta de que había otra taquilla abierta y de ser los últimos pasas a ser de los primeros-). Digamos que son asociaciones que se establecen fuertemente y por eso ante una determinada situación o estímulo “A” pensamos automáticamente “B” y eso puede discriminar determinados comportamientos.

    En lo que a los procesos de condicionamiento operante (donde las conductas se mantienen o no en función de las consecuencias obtenidas) se refiere, efectivamente, si el entorno de una persona ha mantenido reiteradamente conductas agresivas o de violencia (ej.: prestándole atención cuando actuaba así, dándole lo que quería, cediendo en determinadas cosas, etc.), lo más probable es que esa persona recurra a esas reacciones en un futuro al encontrarse en situaciones similares (por un proceso de generalización y de reforzamiento de la conducta en cuestión). No obstante, tampoco hemos de olvidar que la gente discrimina muy bien (si los niños lo hacen a la perfección, mejor lo harán los adultos) y tenemos la capacidad o habilidad de comportarnos de una forma u otra según el contexto, situación, la persona que tengamos delante, etc. Y por otra parte, lo que tú comentas, si bien puedes modificar ciertos aspectos para no aburrirte y no hacer siempre lo mismo, en líneas generales, si un comportamiento te ha servido para algo (ej.: contar chistes graciosos estando en grupo con los amigos te ha permitido ganarte su simpatía, que cuenten más contigo, que se lo pasen genial, que te halaguen, etc.), seguramente recurrirás a él con mayor probabilidad o frecuencia en un futuro (independientemente de que varíes el tipo de chistes, la cantidad, las personas a quienes se los cuentas, etc.).

    Y no nos olvidemos de que las personas aprendemos de muchas maneras: por experiencias directas propias (con el ambiente), por experiencias “indirectas” o vicarias (al ver a otros -modelado-), por razonamiento (al aplicar la lógica), etc. Efectivamente, muchas veces lo más eficaz es la experiencia directa (gente que por mucho que vea “cortar las barbas de su vecino, no se las pone a remojar” o gente que no aplica el razonamiento o la lógica -posiblemente porque tampoco tengan mucha habilidad a nivel verbal-), aunque no siempre.
    Gracias por tus aportaciones, por supuesto que es muy interesante el tema y mi curiosidad, como la mayor parte de mi comportamiento, es cómo no, aprendida.

    Un fuerte saludo,
    Gala.

  4. Buenas de nuevo!

    Estuve en un pequeño retiro, pero me ha encantado encontrar respuesta por tu parte y más una respuesta de este tipo… Extensa, detallada, rica en… Llamémoslo joyitas de sabiduría 🙂

    Podríamos hablar mucho de estos temas, pero me temo que… Estoy casi al límite de mis conocimientos sobre el tema, pero me gustaría aprender más al respecto. Soy rotundamente vivencial y se puede decir que transformo en enunciados mis experiencias…

    Pero también, estoy en proceso de conseguir los conocimientos que deseo para mi proyecto de vida. Así a modo de confesión, quiero llegar al doctorado en psicología (pero para eso, todavía falta mucho).

    Encantado de volver a saludarte.

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