“Crónica de un amor anunciado” (reportaje de Ximena Vargas)

Os dejo el link del reportaje que ha hecho Ximena Vargas, y con el que he tenido el placer de colaborar, acerca de la popularidad que están teniendo las aplicaciones móviles para ligar. ¡Espero que os guste!

http://debajodelabutaca.wordpress.com/2014/11/23/85/

 

La búsqueda de pareja en Internet (artículo en El Confidencial)

     A continuación os pongo el link del artículo que se publicó en el periódico on-line ElConfidencial.com sobre la búsqueda de pareja en Internet, un tema del que ya hemos hablado y escrito en varias ocasiones tanto mi compañera Mila Cahue como yo.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2012/01/18/los-maduros-pasan-de-la-noche-para-encontrar-pareja-y-prefieren-utilizar-la-red-91078/

(*) Otros artículos relacionados:
Las claves para encontrar pareja en Facebook (partes I, II, III, IV, V, VI y VII).
@LOVE.COM.

Ponencia en Valencia.

Las claves para encontrar pareja en Facebook (Parte VII)

     ¿Por qué es importante saber encontrar pareja en este tipo de páginas? En primer lugar, porque las personas nos venimos necesitando unas a otras desde el inicio de nuestros tiempos, como especie social que somos. Todos dependemos, en mayor o menor medida, del resto de la gente. De ahí la importancia de saber relacionarse y comunicarse correctamente. Y en esto Internet está jugando un papel fundamental. Por otra parte, uno de los deseos o motivaciones más importantes del ser humano es el de formar pareja, algo de lo que se habla mucho pero se sabe realmente poco (también porque formar parejas por afecto o cariño es algo que nos hemos propuesto como especie hace relativamente poco tiempo –pues antes las relaciones se pre-acordaban por intereses políticos, territoriales, etc.-). Y esto es porque para ello hay que poner en marcha una serie de habilidades que, por desgracia, no se suelen enseñar en ningún sitio o no se hace de la forma correcta. Por eso algunos lo consideran un trabajo verdaderamente costoso o difícil, pues supone saber interactuar y adaptarse a una relación con otra persona, lo cual puede implicar ciertos conflictos de intereses. Dicho de otra forma, se tienen que dar una serie de condiciones (muchas de las cuales dependen de la propia persona) para que una relación surja y se mantenga con éxito. Internet, en este sentido, si bien no es la mejor manera de ligar o de conocer gente (no te va a encontrar pareja ni te va a garantizar la fiabilidad de la información), sí ofrece muchas posibilidades y ventajas, reduciendo las probabilidades de fracaso. Hay que tener presente, además, que cada uno llega a las relaciones con patrones y expectativas muy diferentes, en función de su propia experiencia y de la educación recibida. Internet, en este sentido, ayuda a identificar cómo se comporta uno, qué es lo que busca o quiere conseguir, qué tiene que aprender o modificar, qué puede aprovechar de sí mismo, etc. Todo ello para aumentar las posibilidades de encontrar pareja y tener éxito. En definitiva, Internet ha revolucionado las relaciones humanas. Pero además de las ventajas ya señaladas, ofrece muchos beneficios a la hora de encontrar pareja; de hecho, cada vez va ganando más importancia en este sector y los psicólogos nos encontramos cada vez con más casos de personas que han encontrado su pareja a través de Internet. Cada día son más las personas que manifiestan que su lugar favorito para encontrar y conocer gente nueva, incluso para formar pareja, es Internet, sobre todo por la rapidez, comodidad, libertad y accesibilidad, lo cual permite contactar con una gran cantidad y variedad de personas, muy distintas entre sí. Por eso es importantísimo saber desenvolverse bien por estas páginas.

No obstante, no hemos de olvidar que las páginas de contactos y/o redes sociales se han creado para pasar ratos de diversión, acceder a mucha gente (algo que nos llevaría mucho tiempo, dinero y esfuerzo en la vida real) e interactuar con personas cuando no es posible hacerlo cara a cara. Por lo que no conviene sustituir los encuentros reales por este tipo de “cyber-encuentros” ni convertir estas páginas en una especie de diario enfermizo u obsesivo. Esto puede ser el pez que se muerde la cola: gente que por tener pocas habilidades sociales prefiere contactar y acceder a diferentes reforzadores (sociales, básicamente) por esta vía, lo cual fomenta que siga careciendo de las habilidades necesarias para conocer o relacionarse con gente en persona y, por ende, sigue predisponiendo al aislamiento.

Las claves para encontrar pareja en Facebook (Parte VI)

     Aquí hay que tener muy claro que para gustos los colores y que igual que habrá gente a la que no gustemos, habrá gente que sí (del mismo modo que habrá gente que nos guste y gente que no). Es preferible mostrarnos como somos (qué cosas solemos hacer o con mayor frecuencia -teniendo claro que siempre hay excepciones-) y que luego no haya sorpresas ni malos entendidos, de modo que desde el principio quienes se quieran “quedar con nosotros” (agregándonos como amigo, queriéndonos conocer –incluso en persona-) sea por lo que realmente somos. No podemos gustarle a todo el mundo, eso es imposible, porque entonces nos volveríamos locos (con cada persona tendríamos que comportarnos de un modo distinto). Y si bien las personas tienen gran capacidad de adaptación y pueden saber sacar “el registro adecuado en el momento adecuado”, es realmente complicado hacerlo si tenemos una gran lista de contactos y si además nuestro comportamiento se hace público (como en estas páginas).

También conviene añadir información sobre lo que se espera a nivel social (ej.: qué se espera del uso de Facebook) e incluso sentimental. En páginas como Facebook se incluyen algunas preguntas en este sentido (ej.: “¿Cuál es tu situación sentimental actual?”, “¿te interesan hombres y/o mujeres?”) y los usuarios pueden decidir si contestar y publicar dicha información o no. Nosotros normalmente recomendamos añadir dicha información para evitar malos entendidos (ej.: que nos contacte gente con intenciones con las que no coincidimos) o ahorrar tiempo (ej.: si alguien busca pareja, reconocer su soltería puede abrirle muchas puertas). Pero incluso conviene añadir (y esto es propio de las páginas de contactos) qué es lo que realmente se está buscando (ej.: “primero amistad y luego ya se verá”, “sin convivencia”, “para toda la vida”, “para los fines de semana”, etc.) e incluso qué tipo de personas nos suelen gustar, sobre todo si estamos buscando pareja. Esto es algo que, de hecho, cada vez van incluyendo más las diferentes páginas o redes sociales (al utilizarse cada vez más para encontrar pareja).

Por otra parte, un tema muy polémico es el de la honestidad o, por el contrario, las mentiras y la información falsa. Nosotros siempre decimos que es importante decir la verdad, pues de lo contrario estaremos perdiendo el tiempo y todo eso acabará yendo en nuestra contra y en la de los demás (pues también les hacemos perder tiempo a ellos, damos pie a confusiones, engaños, malos entendidos, disgustos, ofensas, etc.).

Con respecto a la foto, es muy recomendable poner una y saber elegir la adecuada. Cuando alguien nos busca, lo primero que les aparece es nuestra foto. Es, digamos, lo primero que tenemos para ofrecer o lo primero que van a ver de nosotros (junto con aquello que escribamos o publiquemos). La gran mayoría de estas páginas dan la opción de elegir una o varias fotos de perfil y el resto de fotos distribuidas en diferentes álbumes que uno puede organizar como prefiera.

  • En lo que a la foto de perfil se refiere, hay páginas que dejan elegir si ponerla visible para todos o mostrarla únicamente a aquellas personas que deseemos, a aquéllas que hayamos aceptado o a aquéllas cuyo perfil también incorpore foto (mientras que los que no la cuelgan, no pueden ver la nuestra). Esto varía mucho de unas páginas a otras y conviene elegir la opción con la que uno se sienta más cómodo al principio y, a medida que uno se familiarice con este tipo de páginas, probablemente se irá sintiendo menos intimidado por el hecho de “ser visto”. Una posible opción intermedia a la que recurren ciertas personas  es poner una foto de algo relacionado con uno mismo pero que no muestra directamente a la propia persona (ej.: subir fotos en las que se sale con gente, con la mascota, haciendo algún deporte, un paisaje que guste mucho, etc.). No obstante, nosotros insistimos en que tampoco conviene poner “cualquier foto”, pues es importante que se nos vea bien, se nos distinga y se nos pueda identificar cómo somos. Si aparecemos con varias personas, probablemente nos confundan con otra; si aparecemos con una persona, probablemente piensen que es nuestra pareja; y, por supuesto, es nuestro perfil, no el de nuestra mascota o nuestro sobrino o primo (dicho de otra manera, tampoco conviene incluir a otras personas en las fotos, pues ellas no tienen por qué querer ni buscar conocer gente nueva o pareja y puede que nos confundan con ellas; y esto se aplica especialmente a los niños). Nuestro consejo es poner siempre una foto, porque muchos usuarios reconocen que no acceden o contactan con diferentes perfiles porque no tienen foto (igual que solemos acceder con mayor probabilidad a anuncios de casas con fotos que a anuncios sin foto). Igual que tenemos que cuidar nuestra forma de escribir y el contenido de nuestros mensajes, también hay que cuidar el contenido y forma de nuestra foto, procurando reflejar exactamente lo que queremos transmitir, de acuerdo a la imagen que queremos dar. No hace falta que se nos vea al milímetro (como en las fotos de carné), pero nuestra imagen dará mucha información sobre nosotros. Además, si algún día vamos a quedar con alguien que no conocemos, es preferible que esa persona nos haya puesto cara y nos pueda identificar, no sólo para ahorrar tiempo y evitar malos entendidos, sino porque luego uno va con muchas expectativas o ideas preconcebidas que luego no se ajustan a la realidad, lo cual genera mucha confusión y decepción. Por lo que es mejor ajustarse a la información que tenemos que tener que imaginarse al otro, pues en ese caso acabaríamos formándonos una idea equivocada que nos puede llevar a una decepción posterior. Con respecto al tipo de foto, conviene evitar fotos en las que aparezcamos con gorros, gafas de sol, disfraces o elementos que trastoquen en cierta medida nuestra imagen, pues en ese caso sólo podrán identificarnos bien la gente que nos conoce, cerrándonos un poco la puerta a la gente desconocida.
  • Si atendemos al resto de fotos (distribuidas en diferentes álbumes), es recomendable tener imágenes de todo tipo: de amigos (porque nos muestran como una persona sociable, lo cual suele generar confianza, pero siempre y cuando ellos accedan a mostrarlas), de viajes (también pueden mostrar que “tenemos mundo recorrido”), deportes, sitios interesantes (estadios, conciertos, etc.). Incluso es recomendable que, si estamos interesados en encontrar pareja, tengamos algunas fotos con hombres o mujeres (según nuestra orientación sexual) para que se dé a entender que tenemos ciertas habilidades o características que han llamado la atención de otras personas. Lógicamente, todo depende del tipo de foto y de la imagen que queramos dar (ej.: si queremos mostrar que nuestra madre es una persona muy importante para nosotros o que somos familiares, cariñosos, etc., podemos poner una foto nuestra con ella –siempre bajo su consentimiento-).

Es cierto que hay personas que se muestran muy reticentes a la hora de colgar su foto, por los riesgos que conlleva poner fotos en Internet. Efectivamente, como se sabe, existe el riesgo de que las fotos queden “indefinidamente” colgadas en la red sin que nadie nos asegure el uso que se vaya a hacer de ellas (aunque hay páginas que ofrecen más o menos seguridad en este sentido). Esto es responsabilidad de cada usuario. Otras personas tienen miedo de que alguien les reconozca (un vecino, familiar, amigo, etc.). Esto suele ser poco frecuente en las páginas de contactos y, en otras redes sociales (como Facebook, Tuenti, etc.), en caso de ocurrir, siempre existe la opción de aceptar o no a la otra persona, lo cual se puede pactar muy adecuadamente (tal es el caso de muchos hermanos que deciden no agregarse para no compartir información privada). Por lo que generalmente o lo sabemos de antemano (en cuyo caso tenemos capacidad de actuación) o surge inesperadamente (lo cual es poco frecuente, pues para ello la otra persona ha tenido que estar mintiendo en su perfil y con toda la información proporcionada –pues de lo contrario, ya le habríamos identificado-). Y si es alguien de la zona, no pasa nada, al revés, pues esto puede traer muchas ventajas (habría más oportunidades o facilidades para quedar o ver a esa persona, por ejemplo). Asimismo, como se ha dicho antes, hay que cuidar el tipo de fotos que publicamos, porque lógicamente estarán al alcance de muchas personas (que, a su vez, se las pueden enseñar a otras –ya sabemos los riesgos que conlleva esto-). Por eso es muy importante saber elegir las fotos que vamos a ponerUna opción tiene que ver con la configuración de la privacidad y hacer listas de acuerdo con esto, esto es, personalizar o limitar lo que la gente puede ver o saber de nosotros, en función de los diferentes grupos sociales que hayamos creado. Por ejemplo, hay personas que limitan mucho el contenido para las personas que se encuentran en categorías como trabajo, familia, exparejas, etc. Si no, otra opción es configurar el perfil de manera que nos aseguramos la mayor privacidad o intimidad posible, sin excepciones.

Finalmente, conviene tener presente que se van encontrando muchos casos en los que fotos publicadas, actualizaciones, mensajes, vídeos, etc. han provocado muchos despidos, discusiones familiares, de pareja, etc. Por tanto, hay que saber manejar bien estas páginas. Una solución es crearse dos perfiles: uno más formal o de trabajo (pues además cada vez más empresas buscan perfiles por medio de este tipo de páginas) y otro más informal o personal. También suele ser conveniente crear varias cuentas de correo (Yahoo!, Hotmail o Gmail, entre otras) para que tengamos el perfil de Facebook asociado a una cuenta distinta a la habitual. Con una cuenta de correo exclusiva para las páginas de contactos se evita recibir un exceso de correos en la cuenta que se utiliza habitualmente (ej.: la del trabajo). Hay personas que, además, usan un nombre de usuario y una contraseña que no incluyen el nombre, el apellido u otros datos personales (como DNI o número de teléfono). Es cierto que esto aumenta la seguridad y la protección de los datos, pero si queremos conocer gente, atraer la atención de las personas que a su vez quieren conocer a otras personas o incluso encontrar pareja, hay que ofrecer un mínimo de información veraz y fiable (no necesariamente desde el inicio, pero sí pronto, pues de lo contrario los demás perderán el interés). Una opción es introducir los datos claros y reales sobre uno mismo al darse de alta y al crear el perfil, pero luego crear un apodo o nombre de usuario y contraseña que no sean iguales al nombre y apellidos verdaderos. Esta es una opción que cada vez incluyen más este tipo de páginas, lo cual es altamente recomendable. Ahora bien, no hay que dar jamás a otro usuario información personal innecesaria y comprometedora (sobre todo si acabamos de conocer a la persona), como números de teléfono, contraseñas, datos bancarios, correo electrónico, lugar en el que se trabaja, domicilio, etc. Esto es un error más frecuente de lo que se cree y hay que saber que ninguna página de contactos se hace responsable de las consecuencias de la revelación de estos datos.

Las claves para encontrar pareja en Facebook (Parte V)

     No obstante, a la hora de tener mayor éxito y conseguir más amigos, es importante saber que Facebook tiene una serie de limitaciones que tenemos que tener muy presentes, ya que si nos pasamos con el número de invitaciones o intentamos agregar a gente a la que ni tan siquiera conocemos, nuestro perfil puede llegar a ser eliminado por generar Spam. Por lo que es importante que tampoco intentemos realizar demasiadas peticiones de amistad a la vez o seguidas, especialmente si las vamos haciendo a gente que no conocemos (aunque tengamos amigos en común y pensemos que pueden llegar a estar interesados de una u otra forma en nosotros), ya que puede ser visto como un comportamiento que incumple las normas básicas de Facebook. Por otra parte, yo sugeriría a los creadores o diseñadores de esta página que una buena aplicación o función (que acabaría de asemejar más esta página a las páginas de contactos) sería aquélla que permitiese ver en qué puntos (aficiones, intereses, gustos musicales, etc.) coincidimos las diferentes personas. Esto ya se hace en cierta medida con los “amigos comunes” (pues vemos qué contactos compartimos con cierta persona), pero estaría bien ver en qué otras cosas coinciden las personas (incluso las conozcamos más o menos), ya que puede ayudar a sacar temas de conversación, suscitar ganas de conocer a esa persona, etc. Asimismo, una forma de promocionar nuestro perfil es colocar en la firma de nuestro email o en otras redes sociales o páginas de Internet la URL de nuestro Facebook. Y otra aplicación que resulta muy útil a la hora de promocionar nuestro perfil la constituyen los eventos que se pueden crear con el fin de informar a nuestros contactos sobre nuestras próximas actividades, actos de interés, etc. Y a estos eventos la gente puede invitar a más personas, si nosotros queremos, lo cual es una fuente de contactos inmensa. Y como no hay mejor forma de conocerse que en persona, esto constituye una buenísima oportunidad para reunir y dar a conocer a diferentes personas que compartan algún interés o afición.

Ya introduciéndonos en los consejos que yo daría para hacer un perfil más atractivo, habría que comenzar hablando del texto. El lenguaje escrito es fundamental en Internet, pues es nuestra principal vía de comunicación (aunque no la única), sobre todo al principio. Es, digamos, como la ropa que nos ponemos a la hora de salir a la calle, la cual cobra más importancia si cabe a la hora de ir a una entrevista de trabajo o cuando queremos conocer gente o seducir. A falta de una primera imagen global sobre cómo somos, los demás van a saber cómo escribimos y de ahí se generarán primeras impresiones. En Facebook esto está más limitado, por lo menos hace un tiempo, ya que apenas hay textos escritos por nosotros que pudieran dar información en esta línea; pero en otros perfiles (sobre todo en los de las páginas de contactos) esto cobra especial importancia. De hecho, Facebook ha ido cambiando este aspecto también, ya que va dejando espacios en blanco donde poder escribir más libremente (no ajustándonos a una pregunta prefijada o cerrada, con pocas alternativas de respuesta). En línea con esto, hay que procurar cuidar la forma de escribir: hacer frases hiladas y con sentido, cuidar la ortografía y la gramática, etc. No hace falta ser escritor o filólogo, sino simplemente poner un poco de atención para que “nuestros lectores” no tengan ganas de apartar la mirada del texto y, por el contrario, pasen un rato agradable leyendo sobre nosotros. Podemos escribir abreviando por comodidad, pero sin que eso implique cometer faltas de ortografía (“ya q ambas cosas no sn incmpatibles”). Yo siempre pongo el mismo ejemplo: igual que no nos presentaríamos en una cita oliendo a sudor, escribir textos mal redactados o con faltas de ortografía importantes “echa para atrás”. También conviene redactar las cosas en un tono dinámico y positivo, en lugar de hacer críticas o negaciones (ej.: “no me gusta la gente que…”, “odio los…”, etc.). Por otra parte, los textos no deben ser ni muy largos (de modo que resulten interminables) ni tan cortos como para no decir nada interesante de nosotros. Facebook antes tenía otro formato, pero lo está cambiando. Lo que nos pide es rellenar determinados campos, dando determinada información, para que luego ésta quede reflejada de una forma que ya viene prefijada y que es igual para todos. Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes:

  • Ventajas: Es más cómodo y rápido, ya que al estar todos los perfiles igualmente organizados, nos resulta más sencillo manejarnos por ellos o encontrar determinado tipo de información. Asimismo, ayuda a concretar con preguntas muy claras y directas (ej.: “¿dónde vives?”, “¿en qué universidad has estado?”, “¿qué tipo de música te gusta más?”, “¿qué actividades realizas en tu tiempo libre?”, “¿cuáles son tus gustos o aficiones?”, “¿qué habilidades tienes?”, etc.).
  • Inconvenientes: Hay poca libertad o flexibilidad, esto es, no hay lugar a que cada uno exprese lo que quiera y como quiera, mostrando así sus peculiaridades o características propias que le puedan distinguir de los demás. Hay que tener presente que, con la gran cantidad de gente que usa Facebook o este tipo de páginas, la probabilidad de que las respuestas a esas preguntas coincidan es muy alta, por lo que nos diferenciaríamos poco del resto (salvo por la foto). Insisto en que en Internet el lenguaje escrito es muy importante, porque es la fuente a la que más nos agarramos para obtener información (junto con la foto), al menos inicialmente. Por lo que cuanto más limitada esté esta fuente, menos información obtendremos de la persona (y más tendremos que indagar o “añadir de nuestra cosecha”).

Por eso mi recomendación sería que, dado que ahora Facebook es más flexible en ese sentido, se añada alguna información personal no especificada anteriormente (ej.: una anécdota personal, corta, que nos haya ocurrido o algo específico de nuestra vida –“el otro día hice un casting para un anuncio”-).Esto puede provocar cierta sorpresa o al menos atraer la atención de la gente, que es para lo que está hecho el perfil. Por eso también sería conveniente añadir una breve descripción sobre nosotros mismos (ej.: “soy divertida, fiestera y habladora”), más allá de las respuestas a las preguntas ya formuladas.

Asimismo, hay que procurar evitar confundir a nuestros lectores. Además de que los mensajes han de ser concisos y claros, las actualizaciones de estado, publicaciones o los mensajes que pongamos en “¿Qué estás pensando?” deben ser orientadores. Un consejo es que cada vez que se publique algo, nos preguntemos si es compatible con la imagen que estamos tratando de presentar (ej.: sería algo contradictorio o confuso poner un vídeo sobre las obras caritativas de la Iglesia y a la semana siguiente criticar la visita del Papa). Asimismo, conviene que sean cosas interesantes (mensajes que hagan pensar a los demás, frases que nos gusten y que hagan reflexionar, comentarios que puedan generar cierta polémica o debate –abiertos o acabados en preguntas-, etc.). Hay que tener en cuenta que muchas veces es preferible demostrar con hechos o imágenes cómo somos realmente que ponernos a describirnos (pues esto da menos información, es muy subjetivo, está sujeto a interpretaciones, etc.). Y Facebook precisamente facilita mucho esta tarea. Por tanto, si nos consideramos o nos queremos mostrar como alguien divertido, es recomendable publicar cosas divertidas (vídeos, fotos y frases cómicas); si nos gusta la reflexión, la vida tranquila, etc. publicaríamos fotos de paisajes, de nuestros retiros de yoga, citas que inviten a pensar, etc.; y si somos deportistas, qué mejor muestra que las fotos de nuestras competiciones. Por otra parte, en Facebook hay mucho spam o publicaciones que, lejos de estar relacionadas con nosotros, tienen más que ver con la actividad de nuestros amigos, tonterías que nos ponen, logros que se consiguen en diferentes juegos o aplicaciones, “regalos” que nos mandan, etc. Esto dice algo de nosotros, pero es poco relevante, puede no llamar la atención o incluso aburrir. De hecho, una de las razones por las cuales la gente suele eliminar a sus contactos de Facebook son los posts aburridos, demasiadas actualizaciones (sin sentido, incoherentes o poco relevantes), groserías u ofensas (comentarios racistas, posturas religiosas o políticas extremas, etc.), comentarios negativos (apáticos, tristes, etc.), junto con otros motivos como la ruptura de parejas o amigos, discusiones o peleas y padres muy entrometidos en los perfiles. Pero la principal razón, como he señalado, parece ser la aparición de posts aburridos con información que no aportaba nada (como cuántas veces fue al baño o lo que había comido una perosna). Por eso no hay que tener miedo de borrar estas actualizaciones. Hay que elegir o seleccionar muy bien qué información queremos que refleje nuestro perfil. Incluso hay gente que bloquea el muro para que nadie pueda escribirle o nadie pueda publicar nada en él que él no consienta. Ésta es una opción. Nosotros generalmente recomendamos tenerlo abierto, porque puede dar mucho juego y siempre podemos elegir qué actualizaciones dejar y cuáles eliminar. Por otra parte, hay que tener en cuenta que para tener un perfil de Facebook atractivo, conviene tenerlo actualizado (como ocurre con los blogs), pues de lo contrario la gente se puede aburrir o no les va a llamar la atención. Publicando algo cada día (ya sea un mensaje, una frase, un vídeo, una foto, etc.), saldremos en los muros de nuestros contactos y daremos pie, además, a que los demás nos comenten. Dicho de otra manera, un usuario activo tendrá más posibilidades de darse a conocer, por lo que conviene revisar varias veces por semana la página de contactos y el correo con el que se dio de alta el servicio, enviar mensajes a los usuarios que interesen y organizar los mensajes recibidos. No obstante, tampoco hay que caer en el error de actualizar nuestro perfil de forma muy continuada, ya que esto puede llegar a parecer molesto o intrusivo al resto de usuarios. En definitiva, actualizaciones frecuentes pero sin agobiar.

 

Las claves para encontrar pareja en Facebook (Parte IV)

     Como sabemos, el primer paso de Facebook es el registro, ya que no podemos acceder a ningún tipo de información de perfiles de la red sin estar dados de alta antes. En este sentido, para poder registrarnos es importante que demos nuestro nombre real para que puedan localizarnos todos nuestros contactos de la forma más rápida posible, además de que es la primera información básica que podemos dar (y si empezamos mintiendo en eso, cuando nuestro propósito es conocer gente e incluso encontrar pareja, perderemos mucho tiempo). En Facebook, cuando nos registramos, nos piden el nombre y apellidos, un correo electrónico (que es preciso confirmar para completar el registro –de lo contrario, es posible que ciertas aplicaciones o información de otros perfiles estén restringidas-), la contraseña, el sexo y la fecha de nacimiento (la cual se puede mostrar completa, incompleta u ocultar directamente). Ya cuando vamos a elaborar nuestro perfil, nos preguntan por el Instituto y Universidad donde estudiamos y nuestra formación académica , así como la empresa para la que trabajamos o nuestro trabajo actual. También nos piden foto, así como información sobre música, libros, películas, programas de televisión, juegos, etc. Información adicional tiene que ver con nuestra ciudad actual y la de origen, los idiomas que hablemos, nuestra familia (incluso existe ahora la opción de elegir, de todos los contactos que tenemos, qué parentesco guardamos con cada uno). También podemos destacar unos contactos sobre otros en nuestro perfil según categorías o listas elaboradas por nosotros, lo cual es altamente recomendable, especialmente para aquéllos que tienen una vida social muy intensa o muchos contactos. Un usuario puede crear listas de contactos personales con las que tener clasificados a todos sus conocidos dentro de una serie de categorías determinadas por uno mismo y que los demás no tienen por qué conocer. De este modo, organizar y realizar búsquedas de contactos se vuelve mucho más fácil. También hay gente que incluye información sobre su religión, ideología política, gente que les inspire o a la que admiren, deportes, equipos o deportistas favoritos, actividades que les gusta realizar e intereses. Y ya como información más personal, también se puede publicar algún teléfono, dirección, ciudad, población y código postal, así como la página web. En relación a todo esto, conviene poner un poco de todo, esto es, si nos gusta hacer actividades en solitario, está bien ponerlo (para no generar sorpresas y darnos a conocer), pero hay que procurar atraer la atención de nuestros lectores y, sobre todo, crear la posibilidad de que existan varios posibles temas de conversación con los demás (ej.: si alguien adora pasarse el día durmiendo, está muy bien, es respetable y lo puede poner; pero si sólo pone eso, es poco probable que atraiga la atención de los demás, sobre todo porque éstos no sabrán muy bien de qué hablar con esa persona).

Una vez hemos creado nuestro perfil en Facebook y queremos comenzar a hacer uso de esta página, es importante que decidamos cuáles de todas las herramientas que Facebook pone a nuestra disposición queremos comenzar a usar como parte de nuestra estrategia de acceso y contacto con la gente. Por una parte están los perfiles (para personas físicas o reales), mientras que luego están los grupos (bastante limitados y que sólo permiten la adhesión de unos pocos miembros) o las páginas (sin ningún tipo de limitación en cuanto a seguidores se refiere). Normalmente las marcas y empresas se manejan con este último tipo de páginas y no con los perfiles. En cualquier caso, lo importante es conseguir el mayor número de amigos, contactos o seguidores posible para que todos ellos puedan contactar con nosotros y salgamos como sugerencia a los contactos de esos contactos. Hay que tener presente que entre los usuarios de estas páginas existe también el fenómeno “boca-a-boca”, aunque por Internet y de forma diferente, de manera que amigos de los amigos de nuestros amigos pueden llegar a conocer nuestro perfil o algún contenido del mismo si sabemos “navegar” bien por estas páginas. Concretamente, a través de enlaces, comentarios o mensajes entre ellos, pueden compartir información sobre nosotrosn, lo cual a veces es decisivo a la hora de expandir contenidos o dar a conocer perfiles que la gente considere atractivos, innovadores, creativos o interesantes. Por lo que hay que aprender a sacar partido a las herramientas de búsqueda y gestión de contactos ofrecidas por la página. Es decir, cuantos más contactos se tengan en estas páginas, mejor, pues las sugerencias de amistad funcionan en base a esto (por lo que cuantas más personas nos sirvan como punto de unión, mejor). Esto lo utilizan especialmente las empresas o personas que quieren dar a conocer su negocio o proyecto, por lo que es una buena estrategia también para darse a conocer uno mismo.

Las claves para encontrar pareja en Facebook (Parte III)

     A la hora de encontrar pareja por Internet es preciso controlar mucho las expectativas que nos vamos generando, pues muchas veces no es tanto lo que objetivamente sabemos o conocemos de la otra persona, sino lo que nosotros hemos imaginado, supuesto, interpretado o atribuido o lo que nos hace sentir de una determinada manera lo que nos acaba llevando a actuar de una forma concreta. Y esas impresiones o ideas preconcebidas dependen del receptor (aunque lógicamente el emisor influye) y todos tenemos parte de responsabilidad en el asunto; por eso es fundamental manejarse en estas situaciones.

También hay que tener en cuenta que en Internet, como en el día a día, no sólo miramos, sino que también nos miran, nos guste o no. Al usar las páginas de contactos o las redes sociales accedemos a los perfiles de otras muchas personas, mientras que otros también pueden acceder al nuestro (con mayor o menor accesibilidad, según el control que hagamos de nuestra privacidad). Facebook, por ejemplo, presenta la ventaja de que cada usuario posee un perfil bastante completo en el que se reflejan gustos, preferencias u otras características de cada uno a través de textos, imágenes, enlaces, vídeos, eventos y grupos. Sin embargo, en el caso de esta página (y de otras similares), cuando no conoces a alguien, puedes acceder a una información muy limitada: foto, sexo, redes (Universidad, empresa, instituto, colegio, etc.), amigos y poco más. Para acceder a más información tienes que añadir a la persona a tu red de contactos y entonces, siempre que la otra persona lo consienta, puedes acceder a información como sus publicaciones o actualizaciones, otras fotos, ideología política, dirección, correo electrónico, número de teléfono, deportistas, música y películas favoritas, etc. Por eso hacer un perfil no es “poner cualquier cosa y ya está”, sino que es importante dedicarle tiempo y atención (la misma que le podemos prestar a nuestro aspecto cuando hemos quedado con alguien o vamos a salir a la calle) ya que constituye, de algún modo, nuestra “puerta de acceso”. Hay que tener presente que nuestro perfil no sólo permite a los demás saber qué personas, experiencias y actividades nos interesan, sino que permite a los demás saber si tenemos interés en que otros se acerquen y nos contacten, y ofrece mucha más información de la que puede aparentar. En este sentido, un perfil bien hecho, indica que se ha dedicado tiempo y esfuerzo, lo cual ya dice algo de nosotros.